Implantación de la Recogida Selectiva de los Residuos Orgánicos en Calvià

Calvià inició en el mes de julio de 2021 la implantación de la recogida selectiva de residuos orgánicos mediante un quinto contenedor de apertura con tarjeta. El nuevo contenedor, con la tapa de color marrón, se ha implantado en los diferentes núcleos de Calviá junto a las baterías de contenedores ya existentes.


Más del 40% de nuestros residuos son materia orgánica (restos de comida y jardinería principalmente). Si separamos estos residuos correctamente en el nuevo contenedor marrón podemos obtener compost para utilizarlo como abono en huertos y jardines.

Para obtener un abono de calidad es muy importante separar bien los residuos orgánicos y utilizar bolsas compostables debidamente cerradas.

Analizando la composición de la fracción rechazo según datos del Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos del Gobierno (PEMAR), los residuos orgánicos o biorresiduos son la fracción mayoritaria, ya que representan de media estatal un 47% de la fracción que no es objeto de recogida separada.
Destinando esfuerzos a una separación en origen adecuada de los biorresiduos, se obtienen elevados beneficios, tales como una reducción de los residuos que se vierten e incineran, con todos sus impactos asociados, una obtención de un compost de calidad, y una recuperación de materia orgánica en nuestros suelos, con gran falta de esta.
Por lo tanto una buena separación y gestión de los residuos orgánicos afecta al medio ambiente urbano, en mejorar la gestión de los residuos, y el medio ambiente rural, en mejorar la calidad de los suelos.
A nivel social la mejora también es visible al reducir la necesidad de vertederos e incineradoras, con los impactos que tienen sobre la salud y el territorio. A nivel económico, los beneficios pasan por la reducción de las tasas de entrada a la planta incineradora.
Además, no se desperdician recursos naturales, facilitando abonos de calidad para nuestros suelos, que evitan la compra de productos químicos más costosos y contaminantes.

Varias son las normativas que nos llevan a implantar la recogida separada de biorresiduos:

  • La ley 22/2011 exige que a partir de 2020 se reciclen los residuos orgánicos de forma separada.
  • El Plan de Prevención de Residuos Estatal considera el compostaje doméstico como una herramienta de reducción a tener en cuenta.
  • La Comisión Europea, en su publicación del paquete de medidas para una economía circular, incluye la medida de recogida separada de los residuos orgánicos para 2025.
  • En cuanto a la normativa balear, para la Ley 08/2019 es un objetivo aumentar, antes del año 2021, como mínimo, hasta un 50% del peso y para cada fracción, la preparación para la reutilización y el reciclaje conjuntamente de materiales como papel, metales, vidrio, plástico y biorresiduos de los residuos domésticos y comerciales. Este porcentaje deberá ser de un 65% en el año 2030.

Residuos que SÍ debemos tirar en el contenedor marrón:

  • Restos de verdura y de frutas.
  • Restos de carne y pescado.
  • Cáscaras de huevo, frutos secos y mariscos.
  • Pan seco.
  • Poso de café y restos de infusiones.
  • Servilletas y papel de cocina sucio de comida.
  • Restos pequeñas de poda y jardinería.

Residuos que NO debemos tirar en el contenedor marrón:

  • Aceite de cocina.
  • Comida envasada.
  • Restos de barrer.
  • Excrementos de animales.
  • Colillas de cigarrillos
  • Pañales.
  • Productos de higiene personal.

Recuerda! Es imprescindible utilizar bolsas compostables, debidamente cerradas, para tirar los residuos orgánicos en el contenedor.

El destino de toda la materia recogida en los contenedores marrones son las plantas de compostaje. El compostaje de la fracción orgánica mezclada con material estructurante (residuos de podas, serrín…) es un proceso de fermentación natural con presencia de oxígeno y elevadas temperaturas, mediante el cual se destruyen los gérmenes, parásitos y las malas hierbas y se obtiene un producto final llamado ‘compost’ susceptible de ser utilizado como abono orgánico para suelo.

Este proceso se realiza en diferentes plantas de compostaje ubicadas en diversos puntos de la Isla de Mallorca.

Para poder obtener un compost de calidad es muy importante contar con una buena separación en origen. Utilizando contenedores cerrados nos aseguramos de que aquellos vecinos y vecinas que utilizarán el nuevo contenedor saben que se trata de un contenedor específico para la fracción orgánica y saben qué hay que tirar y qué no, ya que solo podrán hacer uso de aquellos que se hayan informado y tengan la tarjeta identificativa.

Además esta tarjeta que identifica el domicilio puede ser un primer paso para implantar en un futuro una tasa más justa donde se bonifique a aquellos vecinos y vecinas que participen de la recogida selectiva de los residuos orgánicos.

Puede solicitarla en las oficinas de Calvià 2000, o la puede pedir a través de la página www.calvia2000.es/targeta/ y se la haremos llegar.

PREGUNTAS FRECUENTES

Los residuos orgánicos suponen aproximadamente el 40% de los residuos que generamos. Si los separamos correctamente, los podemos destinar a plantas de compostaje para aprovecharlos y convertirlos en abono.

Si separamos estos residuos orgánicos, facilitamos el tratamiento del resto de residuos y su posterior aprovechamiento.

Además, al separar los residuos orgánicos, la cantidad de residuos en el contenedor gris es menor, lo que disminuye la carga de residuos incinerados y destinados a vertederos.

Los contenedores de la facción orgánica son grises con la tapa de color marrón. Los contenedores de rechazo, donde se depositan los residuos no reciclables, son completamente grises (en algunos núcleos del término municipal todavía son verdes, pero se irán sustituyendo por los grises paulatinamente).

Los residuos orgánicos que se depositan en el contenedor de tapa marrón son, básicamente, los que están compuestos de materia biodegradable: restos de fruta y verdura, de carne y pescado, cáscaras de huevo, de marisco y de frutos secos, otros restos de comida, posos de café e infusiones, papel de cocina sucio, servilletas de papel usadas y pequeños restos de jardinería.
Los tapones de corcho, las cerillas y el serrín suelen ser de materiales orgánicos, pero cada vez se usan más productos sintéticos en su fabricación. El serrín, además, en muchas ocasiones se emplea como producto absorbente en la limpieza de suelos y puede encontrarse mezclado con otros residuos no orgánicos o productos de limpieza. Por lo tanto, es recomendable que para este tipo de residuos (tapones de corcho, cerillas y serrín) se revisen bien su composición antes de depositarlos en el contenedor marrón.

En caso que estos estén formados por materiales sintéticos, se deberán depositar en el contenedor de rechazo.

Podrás obtener una nueva dirigiéndote a las oficinas de Calvià 2000, en c/ Illes Balears, 25 – Polígon Son Bugadelles, Santa Ponça, mediante cita previa.

El uso de un contenedor cerrado mediante tarjeta asociada a los domicilios, permite aplicar una tarifa de residuos menor a aquellos vecinos y vecinas que participen de la recogida separada de orgánica. Está previsto que esta tarifa diferenciada se aplique a partir del año que viene.

En el punto informativo les facilitaremos un paquete de bolsas compostables y un cubo aireado. Este tipo de cubos, al tener rendijas, tiene la ventaja de que facilita la ventilación de los residuos, favorece su secado y reduce así los olores y la acumulación de líquidos en el fondo de la bolsa.

Recuerden que repartiremos estos materiales, hasta fin de existencias, en los puntos de información que situemos en cada núcleo para repartir las tarjetas identificativas para abrir el contenedor y resolver dudas.

Sí, los residuos orgánicos se deben depositar dentro de una bolsa compostable bien cerrada. El uso de bolsas compostables es imprescindible ya que sus componentes se degradan de la misma forma que los residuos que tiramos al contenedor, y pasan a formar parte del compost.

Solo debe depositarse en el contenedor marrón de residuos orgánicos papel de servilleta o de cocina si está manchado de restos de comida o de aceite. Si está manchado de otros productos (productos de limpieza, pinturas, etc.) se deben tirar al contenedor de rechazo.

El papel de horno suele tener un tratamiento químico y debería depositarse en el contenedor de rechazo.

El papel utilizado en mercados y supermercados para envolver el pescado o la carne normalmente tiene una cara encerada, por tanto debe depositarse en el contenedor gris (rechazo).

En el contenedor marrón se puede tirar el poso del café pero no las cápsulas, estas se tienen que llevar al punto limpio o retornarlas al proveedor si existe la posibilidad.

Si se trata de cápsulas compostables sí que podrían depositarse en el contenedor marrón.

No, los pañales se deben depositar en el contenedor de rechazo.

No, los excrementos de animales domésticos, así como las arenas para gatos, se deben depositar en el contenedor rechazo.

En el contenedor marrón solo e pueden tirar pequeños restos de jardinería como pueden ser hojas secas, ramos de flores secos, pequeñas ramas, siempre que sean de tamaño pequeño. La poda de gran tamaño se debe llevar al punto limpio.

Los alimentos envasados que tengamos que tirar se deben depositar en el contenedor marrón sin envase. El envase se deberá tirar en el contenedor que le corresponda en función del material.