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Reducimos Residuos
Somos responsables y queremos un mundo más sostenible.
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¿Por qué reducir residuos?
Los residuos cuestan mucho. Tanto por los recursos que se invierten en su gestión -recogerlos, trasladarlos y tratarlos- como por su impacto negativo sobre el medio ambiente y nuestra salud. Por eso, el mejor residuo es siempre el que no se produce. También nosotros podemos hacer mucho por reducirlos.
La reducción de residuos es una de las prioridades de la UE. Los residuos municipales se han duplicado en peso desde 1970 y se encuentran en su nivel más elevado desde hace quince años. En 2011, cada persona generaba 500 kg de residuos municipales en los Estados miembros de la UE (fuente: Eurostat, media de la UE-27).
Estos residuos son el resultado de modos de producción y consumo no sostenibles. Además, el consumo de productos (incluyendo su producción, transporte y distribución) representa aproximadamente el 50% de las emisiones que contribuyen al cambio climático.
El incremento de la cantidad de residuos que deben gestionarse requiere un mayor número de infraestructuras para su recogida y tratamiento, cuyo coste repercute directamente en los presupuestos públicos de las administraciones locales y regionales.
En ese contexto, la prevención de residuos se ha convertido en un concepto sencillo y esencial en la gestión de residuos; se trata de un factor técnico fundamental en la gestión local, pero también permite que tomemos conciencia sobre la escasez de los recursos naturales.
Objetivo 1: Reducir plásticos
- Lleva su propia taza de café o de té a la oficina. De esta forma, evitará llenar la papelera de vasos de plástico.
- Elegir atentamente el material de oficina y dar prioridad a los objetos recargables o reutilizables, reciclables o de material reciclable, ya los productos etiquetados con la ecoetiqueta europea.
- En el trabajo, acuérdate de comprar el café o el té en paquetes de gran formato y no en envases pequeños, para ahorrar y producir menos residuos.
- En la merienda, poner los alimentos en un recipiente o envoltorio reutilizable y la bebida en una cantimplora, en lugar de utilizar una bolsa de plástico o una botella y echarlas al estiércol después de cada uso.
- Prepare alimentos frescos: su dieta será más saludable y ahorrará una gran cantidad de residuos de envases en comparación con una comida preparada y envasada.
- Rellene una jarra con agua del grifo. De esta forma, se puede ahorrar el gasto que supone un paquete de botellas de agua y, al mismo tiempo, limitar la cantidad de residuos de plástico generada.
- Cuando va de picnic, trae recipientes herméticos para los alimentos, botellas y la vajilla de diario. De esta manera, no tirará tantos residuos en la papelera.
- Elegir productos con menos embalaje y evitar comprar productos desechables. Normalmente, en el momento de la compra siempre podrá elegir un producto que genere menos residuos. De esta forma, puede reducir el consumo de materias primas y contribuir a reducir la contaminación que generan los procesos de producción y destrucción. Además, estos productos también suelen suponer un ahorro económico.
- Intenta comprar productos a granel. Suelen tener un coste inferior y permiten reducir los residuos de embalaje. Los embalajes representan un 23% del peso de residuos domésticos, una parte importante del volumen total de residuos generados.
- Utilice bolsas de la compra reutilizables. Las bolsas desechables de los centros comerciales generan más de 70.000 toneladas de plástico anuales y sólo se utilizan un tiempo medio de 20 minutos antes de terminar en el estiércol. No sólo se transforman en residuos muy rápidamente, sino que, además, si no se eliminan cuidadosamente, pueden contaminar la naturaleza y el mar. Las bolsas de plástico que acaban en el mar pueden provocar la muerte de tortugas, delfines o tiburones que las confunden con medusas y se las tragan.
- Opta por los productos con envases que se puedan volver a llenar. Se suelen comercializar repuestos ecológicos de productos domésticos, cosméticos y de algunos artículos de alimentación.
Objetivo 2: No desperdiciar comida
- No se olvide de dar prioridad a los productos que tengan una fecha de caducidad más corta para evitar que se estropeen. Presta atención a los productos perecederos. Colocar los productos que caducan más rápidamente en la parte delantera del nevero o del armario es una forma muy sencilla de reducir la producción de residuos.
- Compra sólo las cantidades que necesite. Se calcula que cada familia tira al estiércol un 10% de la comida que ha comprado y que, con frecuencia, los productos ni siquiera han sido abiertos. Comprar las cantidades de alimentos adecuadas para las necesidades de la familia permite reducir la cantidad de residuos y ahorrar en productos que acabarán dañando.
Objetivo 3: Reutilizar y reparar
- En el trabajo, recuerde que puede regalar los equipos electrónicos usados a diversas entidades que les darán una segunda vida útil.
- En la escuela, antes de comprar el material escolar nuevo, compruebe las existencias y el estado del material del año anterior para decidir si se puede reutilizar. Para los artículos que tenga que comprar nuevos, seleccione los materiales marcados con una ecoetiqueta, y los que parezcan más sólidos y resistentes.
- Evita siempre que sea posible comprar productos inútiles, o aquellos que sabéis que tendrán una vida cortísima, sobre todo para fiestas y vacaciones. Piense si es realmente necesario adquirir según qué alimentos, decoraciones o regalos superfluos.
- La próxima vez que tenga que comprar un regalo, piense en productos inmateriales, como entradas para un espectáculo o un concierto, o un abono, un masaje, un curso de cocina, etc., ¡que no generan residuos! O regalos hechos por vosotros mismos, seguramente con mayor valor sentimental.
- Antes de deshacerse de un objeto, busque asociaciones de reutilización en su zona que puedan dar una nueva vida al objeto.
- Regale la ropa que ya no le sirva a obras de caridad, asociaciones, y amigos y familiares que le puedan dar una segunda vida.
- Compra pañales reutilizables para sus hijos. Hasta los tres años, un niño utiliza entre 5.000 y 6.000 pañales, que equivalen aproximadamente a una tonelada de pañales usados. Con los pañales reutilizables, evitará generar una cantidad importante de residuos y, además, ahorrará en gastos.
La reutilización, esencial para reducir residuos
Prolongar la vida útil de los productos gracias a su reutilización permite reducir la cantidad de residuos generados. La reutilización tiene un enorme valor para el desarrollo sostenible, puesto que no sólo promueve la protección ambiental, sino que también contribuye a objetivos sociales y beneficios económicos.
Beneficios ambientales de la reutilización:
- Reduce la cantidad de residuos, incluyendo residuos peligrosos.
- Evita la contaminación.
- Reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, que contribuyen al cambio climático global.
- Reduce el uso de recursos naturales (materias prima, petróleo, bosques y agua).
- Permite ahorrar en el consumo de energía en su etapa de producción.
Beneficios sociales de la reutilización:
- Lucha contra la pobreza, al ofrecer productos asequibles a familias con pocos recursos.
- Favorece la reinserción de personas en riesgo de exclusión social.
- Crea puestos de trabajo en sectores relacionados (recogida selectiva, monitorización, venta y reparación de objetos reutilizados).
- Fomenta programas de formación en ámbitos relacionados (conducción de vehículos, carpintería, ingeniería eléctrica, marketing, arte y manualidades, etc.)
Beneficios económicos de la reutilización:
- Ahorro económico (clientes: en compras de productos y gestión de residuos; Estado: menor coste social a través de la creación de puestos de trabajo y la formación).
- Ahorro energético, material y productos químicos presentes en los productos.
Cómo prevenir los residuos a diario
- En la oficina y en casa, da prioridad a las comunicaciones por correo electrónico en lugar de por fax o correo postal. No imprima las páginas que realmente no necesita y utilice la opción de imprimir las hojas por las dos caras.
- Lleve los cartuchos de tinta y los tóners vacíos al proveedor para rellenarlos. Además de ser una medida ecológica, esta pequeña acción genera actividad y contribuye a crear nuevos puestos de trabajo.
- Lleve su propia taza de café o de té a la oficina. De esta forma, evitará llenar la papelera de vasos de plástico.
- Puede guardar el papel impreso para reutilizarlo como borrador.
- Elija atentamente el material de oficina y da prioridad a los objetos recargables o reutilizables, reciclables o de material reciclable ya los productos etiquetados con la ecoetiqueta europea.
- Recuerde comprar el café o el té en paquetes de gran formato y no en envases pequeños, para ahorrar y producir menos residuos.
- Recuerde que puede regalar los equipos electrónicos usados o defectuosos a diversas entidades que les darán una segunda vida útil.
- Antes de comprar el material escolar nuevo, compruebe las existencias y el estado del material del año anterior para decidir si se puede reutilizar. Para los artículos que tenga que comprar nuevos, seleccione los materiales marcados con una ecoetiqueta, y los que parezcan más sólidos y resistentes.
- Elija artículos recargables que se puedan utilizar durante un período largo de tiempo.
- En la merienda, poner los alimentos en un recipiente o envoltorio reutilizable y la bebida en una cantimplora, en lugar de utilizar una bolsa de plástico o una botella y echarlas al estiércol después de cada uso.
- Reduzca los residuos de papel, escriba en las dos caras de las hojas.
- Prepare alimentos frescos: su dieta será más saludable y ahorrará una gran cantidad de residuos de envases en comparación con una comida preparada y envasada.
- No se olvide de dar prioridad a los productos que tengan una fecha de caducidad más corta para evitar que se estropeen. Presta atención a los productos perecederos. Colocar los productos que caducan más rápidamente en la parte delantera del nevero o del armario es una forma muy sencilla de reducir la producción de residuos.
- Llene una jarra con agua del grifo. De esta forma, se puede ahorrar el gasto que supone un paquete de botellas de agua y, al mismo tiempo, limitar la cantidad de residuos de plástico generada.
- Cuando va de picnic, trae recipientes herméticos para los alimentos, botellas y la vajilla de periódico. De esta forma, no tirará tantos residuos en la papelera.
- Ahorre en pilas: en casa, conecte los aparatos a la red eléctrica o utilice pilas recargables. A largo plazo, suponen un ahorro substancial.
- Evita siempre que sea posible comprar productos inútiles, o aquellos que sabéis que tendrán una vida cortísima, sobre todo para fiestas y vacaciones. Piense si es realmente necesario adquirir según qué alimentos, decoraciones o regalos superfluos.
- ¡La próxima vez que tenga que comprar un regalo, piense en productos inmateriales, como entradas para un espectáculo o un concierto, o un abono, un masaje, un curso de cocina, etc., que no generan residuos! O regalos hechos por vosotros mismos, seguramente con mayor valor sentimental.
- Seleccione productos con ecoetiqueta. Las etiquetas ecológicas europeas o nacionales son certificados oficiales que garantizan la calidad del producto y aseguran que se ejerce un impacto reducido sobre el medio ambiente durante toda su vida útil. Puede encontrar miles de productos de todo tipo –librillas, papeleras, bolsas, productos domésticos, filtros de café, etc.– marcados con la etiqueta ecológica.
- Elija productos con menos embalaje y evite comprar productos desechables. Normalmente, en el momento de la compra siempre podrá elegir un producto que genere menos residuos. De esta forma, puede reducir el consumo de materias primas y contribuir a reducir la contaminación que generan los procesos de producción y destrucción. Además, estos productos también suelen suponer un ahorro económico.
- Trate de comprar productos a granel. Suelen tener un coste inferior y permiten reducir los residuos de embalaje. Los embalajes representan un 23% del peso de residuos domésticos, una parte importante del volumen total de residuos generados.
Compra sólo las cantidades que necesita. Se calcula que cada familia tira al estiércol un 10% de la comida que ha comprado y que, con frecuencia, los productos ni siquiera han sido abiertos. Comprar las cantidades de alimentos adecuadas para las necesidades de la familia permite reducir la cantidad de residuos y ahorrar en productos que acabarán dañando.
- Utilice bolsas de la compra reutilizables. Las bolsas desechables de los centros comerciales generan más de 70.000 toneladas de plástico anuales y sólo se utilizan un tiempo medio de 20 minutos antes de terminar en el estiércol. No sólo se transforman en residuos muy rápidamente, sino que, además, si no se eliminan cuidadosamente, pueden contaminar la naturaleza y el mar. Las bolsas de plástico que acaban en el mar pueden provocar la muerte de tortugas, delfines o tiburones que las confunden con medusas y se las tragan.
- Opte por los productos recargables y productos con envases que se puedan volver a llenar. Se suelen comercializar repuestos ecológicos de productos domésticos, cosméticos y de algunos artículos de alimentación.
- Recuerde que puede alquilar o coger prestado el material que necesite.
- Recuerde que existe una recogida especial de los residuos peligrosos: los residuos químicos peligrosos del bricolaje o los productos domésticos, las baterías, las luces fluorescentes o de neón, entre otros productos, se clasifican en puntos de recogida específicos. Llévelos al punto de recogida más cercano.
- Recuerde que puede alquilar o tomar prestadas de un vecino las herramientas de jardinería que necesite utilizar ocasionalmente.
- Puede comprar abono natural compatible con los métodos de agricultura biológica y, si puede, haga compuesto en casa y utilícelo como abono.
Compra jabón en lugar de gel de ducha. El jabón en píldora o barra lleva menos embalaje y permite disminuir la cantidad de residuos.
- Compra bombillas de bajo consumo. Una bombilla de bajo consumo utiliza un 80% menos de electricidad y dura de seis a ocho veces más.
- Seleccione productos sostenibles y reutilizables. ¡Generan muchos menos residuos! Algunos ejemplos son los parches de tela, las sacapuntas de afeitar con hojas de repuesto, las tazas, las plumas con cartucho de tinta, las pilas recargables, etc.
- Antes de deshacerse de un objeto, busque asociaciones de reutilización en su zona que puedan dar una nueva vida al objeto.
- Si tiene un poco de jardín, haga su compost con los residuos orgánicos. Más del 30% del peso de los residuos domésticos procede de residuos fermentables (desperdicios de la cocina, del jardín, cenizas, etc.). Obtendrá una fuente excelente de abono natural para las plantas y el huerto.
- Reutilice y arregla todo lo posible. Cada año se echan entre 13 y 25 kg por persona de aparatos eléctricos y electrónicos (heleros, teléfonos, ordenadores, etc.). Estos productos suelen contener sustancias nocivas, como plomo o mercurio, y la mayoría pueden arreglarse o reutilizarse. Regale los aparatos y los muebles que no utilice a asociaciones que puedan arreglarlos o restaurarlos.
- Regale la ropa que ya no le sirva a obras de caridad, asociaciones, y amigos y familiares que le puedan dar una segunda vida.
- Compra pañales reutilizables para sus hijos. Hasta los tres años, un niño utiliza entre 5.000 y 6.000 pañales, que equivalen aproximadamente a una tonelada de pañales usados. Con los pañales reutilizables, evitará generar una cantidad importante de residuos y, además, ahorrará en gastos.
- Infórmese sobre opciones que sustituyan a las compresas y tampones (copa menstrual, compresas de ropa, etc.). Además de ser más sostenibles, también puede ahorrar mucho dinero.